|
yolso
Visitante
|
 |
« en: Agosto 29, 2006, 01:12:49 » |
|
Bueno , otra más xD
Aumentaban mis ganas, nadie creía en que podría hacer semejante cosa, pero yo si creía en ello. Mi reloj marcaba el tiempo justo, y todo estaba milimétricamente ideado, pensado e organizado. No había creado este mundo, y ya había decidido que fecha, que hora y como…
Gritos de terror a mi alrededor, eso esa era mi única finalidad, acabar con mi fracaso… La gente siempre me llamo por diversos nombres pero nunca nadie supo mi verdadero nombre… Difícil era; ya que ni yo lo sabía, sabía todo pero algo me evitaba de conocer mi nombre…
La gente negocia conmigo, pero hago caso omiso, miles de plegarias, paganos, ateos, evangelistas, cristianos, judíos, musulmanes, ortodoxos… todos me piden perdón por su destrucción.
Millones de tropas inmortales, esperan mi mandato, sedientos de carne fresca se pelean mutuamente. Les pido tranquilidad, y no hacen más que excitarse… Nunca supe por que me tocó a mi, pero después de matar a mi madre, una gran puerta se abrió frente a mi, escaleras de oro me conducían al subsuelo. Allí conocí mi destino, mi mandato y a mi padre…
Mi padre no era un inmortal cualquiera, era quien decidía quien moría y como, pero un conjuro lo maldijo, un libro maldito lleno de poder… Olvidaron al hijo prodigo, ese soy yo, y ahora vengaré dicha acción con toda esa raza necia, ignorante, fría y cobarde.
El fuego ruge sobre unas fauces negras, llenas de furia y dolor, mi primer aviso llega… Nadie responde, tormentas y tempestas comienza la quiebra.
Espero y espero, veo como sangre llega hasta mi suelo, empieza el trabajo, millones de inmortales salen de su escondite, luces negras buscan almas impuras llenas de culpa y con una condena, la muerte.
|